lunes, 3 de noviembre de 2014

El Capitalismo y la Democracia


La imperfección del capitalismo

14.08.14 | 10:41
Adaptado por Alfredo Ascanio
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Ahora que tanto se critica aquí al capitalismo y la verdadera democracia, en general, y a la nuestra, en particular, debo recordar que nací en 1932 en un país muy pobre, retrasado y miserable que se llamaba Venezuela. Al pueblo de mi madre, Cumaná, no llegò el agua corriente y la electricidad sino hasta finales de los años 40.

El desarrollo económico comenzó durante la dictadura de Pèrez Jimenez, en la década de 1960. Pero a los ciudadanos nos seguía faltando lo más importante de todo: la libertad
El desarrollo económico y las libertades políticas resultaron compatibles, aunque desde ópticas bien distintas, gracias a personajes como Rómulo Betancourt Jóvito Villalba, claves en la historia de nuestro país.
Todo esto viene a cuento de las críticas al Sistema  Capitalista… que, según algunos políticos, nos privan de libertad y nos mantienen en la miseria, por lo que hay que poner patas arriba las reglas de convivencia establecidas.
¡Dios! Algunos de estos polìticos, como Maduro y su combo, me recuerdan casi literalmente, más que al leninismo —que también,  fue un mecanismo de acceso al poder—, al programa de Chávez Frías de acabar con los partidos, las elecciones burguesas, y otras instituciones oligárquicas. ¡Menudo invento tan trasnochado!
Lo malo de los regímenes nacidos al socaire de esas ideas es que siempre han conseguido menos libertad y menos progreso para quienes los han padecido. Y, sin referirme a los fascismos, ya derrotados en su día, recordemos que en los regímenes comunistas de Este de Europa y de Cuba la mayor obsesión de muchos de sus habitantes era cómo poder escapar de ellos.
No se trata, pues, de sustituir la democracia —y el capitalismo que la sustenta— por el estatismo que aún se mantiene en dictaduras pintorescas, desde Zimbabue hasta Corea del Norte, sino de perfeccionar el sistema capitalista, generador de riqueza. 
Lo cierto es que, se quiera reconocerlo o no, el Sistema Capitalista es el único sistema que ha demostrado ser capaz de regenerarse y corregir sus excesos desde el interior de sí mismo. 
Como dijo, en su día, Winston Churchill : 
la democracia es un buen sistema de Gobierno, porque todos los demás son un desastres”.

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